Sirvienta,[1] criada, asistenta,[2] camarera, fámula, muchacha, mucama (Mx, Ni, Cu, RD, Pe, Py, Ar, Ur)[3] o cachifa (Ve, Ec:O)[4] en ocasiones asimilable a nana o niñera,[5] imilla,[6] etcétera, se usa para referirse a la trabajadora doméstica que realiza tareas del hogar.
En la sociedad preindustrial y hasta el siglo XX formaba parte de una estructura jerárquica dentro de las casas o mansiones de clase alta o clase media; con el desarrollo social de la sociedad postindustrial y la mejora de las condiciones laborales, las implicaciones negativas de este oficio se han relativizado, aunque no desaparecido de forma total.[7]
Las sirvientas realizan tareas domésticas tales como cocinar, planchado y lavado de la ropa, limpieza de la casa, comprar la comida, pasear al perro, servir mesa, cumplir mandados -recados-, limpiar los vidrios, limpiar los inodoros, atender el teléfono, ordenar la ropa, ordenar la casa y cuidar a los niños (niñera). En algunos casos, las sirvientas asumen el rol de enfermera para cuidar a las personas mayores o con discapacidades físicas. Muchas sirvientas deben portar un traje de sirvienta o uniforme (cofia, bata, delantales, guantes).
Las denominadas empleadas de hogar "externas" o "asistentas externas"[8] pueden tener contratos a tiempo completo -jornada laboral que marque la ley-, habitualmente durante 5 días a la semana, o ser contratadas por una parte de la jornada completa diaria y también por horas en días señalados -uno, dos o tres día semanales- según la legislación laboral en vigor de cada país.
Las denominadas empleadas del hogar "internas" o "de planta" viven la mayor parte de su tiempo y duermen en casa del empleador o empleador, y trabajan los días fijados en el contrato, habitualmente 5 de los 7 días de la semana, disponiendo del fin de semana como descanso legal reconocido. Disponen diariamente de todas las tardes libres o unas horas libres diarias determinadas por ley (según el tipo de contrato y las relaciones laborales en vigor en cada país).